May 23, 2025

El Verdadero Costo de los Autos en Puerto Rico

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Claro, sin carro no puedo: Análisis de Arbitrios e Impacto Económico

En Puerto Rico, el automóvil no es solo un medio de transporte, es una necesidad económica fundamental. Sin embargo, los puertorriqueños enfrentan una realidad que pocos comprenden completamente: los arbitrios encarecen significativamente el precio de los vehículos en la Isla.

Eduardo González-Oñate, CPA y CFE de Aquino, De Córdova, LLC, presenta un análisis revelador sobre la industria automotriz local:

Comparativa de Precios

  • Precio promedio en EE.UU.: $47,000 (según NADA)
  • Precio promedio en PR: $43,000 (según PRADA, 2024)
  • Diferencia por arbitrios: Más de $11,000 adicionales

El Peso de los Arbitrios

Los arbitrios en Puerto Rico se calculan mediante una tabla escalonada que impacta considerablemente el precio final:

  • Desde 10% para vehículos de hasta $6,170
  • Hasta 34% adicional para vehículos de más de $44,890
  • Incluso existen vehículos con precios contributivos de hasta $10,690 en los primeros dos renglones

Recaudos fiscales: Los arbitrios de carros generaron cerca de $700 millones para el año fiscal 2024, mientras que para 2015 eran aproximadamente $300 millones.

Más Allá del Costo Individual

La industria automotriz en Puerto Rico representa mucho más que la venta de vehículos:

✓ Gran motor para la economía
✓ Generadora de empleos (IVU, Hacienda, CRIM, patentes)
✓ Contribuciones a nivel corporativo
✓ Miles de empleados directos e indirectos
✓ Soporte para instituciones financieras, seguros y proveedores

Una Realidad Ineludible

Como señala González-Oñate: “Sin un carro básicamente no podemos trabajar y mover la economía, entre otros asuntos”. Esta reflexión subraya cómo los arbitrios no solo afectan el bolsillo individual, sino que tienen un efecto dominó en diversos aspectos económicos de la Isla.

Lee el artículo completo aquí para entender a fondo cómo la estructura de arbitrios afecta tu próxima compra de vehículo y la economía puertorriqueña.


Fuente: El Vocero | Artículo de Eduardo González-Oñate, CPA y CFE, Miembro de Aquino, De Córdova, LLC